dream big.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Smile back.


La vida se basa de momentos buenos y malos. Ríe cuando puedas y llora cuando lo necesites. Ahí me tenéis, en uno de esos días en los que nadie te coge el teléfono y las paredes se te echan encima. Saber que todo irá mejor no quita que me sienta como una porquería. Pasan los años, los proyectos, los sueños, ¿recuerdas lo que querías ser cuando eras pequeño? Crecer es darse cuenta de que la vida no es como tú deseas que sea. Responsabilidades, luchas, deberes… Sonreír cuando no te apetece. Mentir para no herir a la gente que quieres. La clave es ser honesto con uno mismo, sé que no soy perfecta, bien, no me castigaré más por no serlo. Voy a aprender a decir que no, a respetarme a mí misma. Aceptaré estar de bajón porque estar de bajón es humano. Volveré a caerme y a erguirme, porque caer es tan humano como volver a levantarse. Y quizás la clave para ser libre sea reír cuando puedas y llorar cuando lo necesites. 

jueves, 22 de diciembre de 2011

La pared es mi refugio.

¿Qué hago? Intento pasar de la gente. De esa que me insulta, de esa que intentan hundirme la vida. A veces me siento una mierda, sí, porque me juzgan sin conocerme o directamente me rechazan. Qué mierdas les pasa?
Pueden decirme que no valgo, que NUNCA seré como ella, que yo siempre estaré abajo mientras el resto sube y me deja a solas en la oscuridad. Sinceramente, no le temo a la oscuridad, pero le temo a que lo que digan sea cierto. Debería decirles: pues mirad como lo hago. Pero no lo digo, porque cuando me llueven insultos y rechazos y caras de asco por todos sitios no tengo fuerzas ni para llorar ya... La música es lo único que me ayuda. Encerrarme en mi mundo, donde nada importa excepto el ser feliz. Poder viajar por cada canción y escribir en un papel mis sentimientos. Sentarme en la esquina de mi habitación con la luz apagada y dejar salir lo que llevo aquí dentro. Las paredes siempre me van a escuchar, pero no me responderán jamás. Tal vez, todo esto tenga que ver con que desde aquel día, ni yo misma me quiero y sé que hasta que no lo haga, nadie lo hará.

Superficialidad.


-Chica: ¿Soy guapa?
-Espejo: No…
-Chica: Pero tengo un gran corazón.
-Espejo: Últimamente a nadie le importa.


Remember this song.


Una canción, es capaz de manejarte a su antojo. Cuando escuché esa canción que nos caracterizó en su día. La manera en la que al ritmo de la canción los recuerdos fluyen y vuelven a aparecer. Recordar cada segundo junto a ti, porque yo recordé todo en ese día. Cuando escuchamos juntos esta canción y prometimos cosas que en el fondo ambos sabíamos que no se cumplirían. La lágrima que indica que no todo está olvidado, que todavía me importas. Tal vez no de la misma manera que antes, pero tu recuerdo se mantiene vivo en mi corazón. Solo tú me hiciste sentir tanto y tal vez no haya conseguido seguir adelante porque te interpones en mi camino o porque me tiro yo solita hacia el gran hoyo donde lo nuestro se enterró. Cada vez que escucho la canción todo me viene a la cabeza. Las conversaciones, cada palabra, pronunciadas con tu tono de voz. Las risas que daban paso a la falta  de aire. Todo lo bonito pasa por mi cabeza y la canción se detiene en la despedida. Y la acción pasa a ser más lenta, todo se ve más claro. Y lo vives, una y otra vez. Recuerdas las miradas, lo que sus ojos expresaban, la ropa, su olor, su voz temblando. Ves como todo se rompe y lo comparas. Un vaso rompiéndose, una bala partiendo en trozos una manzana, una bofetada, lo ves a cámara lenta y sientes morir. Vuelves a experimentar como algo dentro de ti deja de funcionar, como se te para el corazón por unos minutos, el pequeño pinchazo en el pecho. Decides cambiar de canción para no autodestruirte, pero de repente te da pereza y te engañas, diciendo que la canción es bonita, que no pasa nada y que todo está bien. Pero no es así, solo cuando la canción llega a su fin, vuelves a respirar y a sentir que vuelves al presente.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Te extraño.


Te extraño. Te marchaste de mi vida, quizás a un sitio mejor. Es mucho lo que tengo que aguantar sin ti a mi lado. Me dejaste a personas muy importantes a mi lado para que me ayuden y me cuiden por ti. Tú no me dejas seguir adelante, pero eso está mal dicho. Yo no me permito seguir adelante. Por ti, porque pienso que no debió ocurrir. Que debiste pasar más tiempo junto a mi y lo único que pienso es que la culpa es mía, tal vez hice algo mal… Nada ocurre por casualidad pero tampoco hay nada concretado. Si te fuiste fue por algo. Lo sé, sé el por qué. Lo que no entiendo es, ¿por qué ahora? Pasan los años y esa duda sigue sin resolverse. Puede que no haya una respuesta. Sé que me observas desde algún lugar y que no te gusta verme así. No quieres que cometa los mismos errores que tú y quieres que haga lo que tú no pudiste hacer. Créeme cuando te digo que lo intento, intento no mirar atrás teniendo una vida por delante pero cada día lo hago. Por favor te pido que me esperes. Quiero hacerme más fuerte, aprender de los errores y levantarme aunque me cueste la vida en ello cada vez que  me caiga. Pero para eso necesito ayuda. Tengo a las personas que más me quieren en todo el mundo junto a mí. Sé que mientras la vida les permita estarán ahí, ofreciendo su brazo para que me levante y persiga mis sueños. Si necesito un empujón me lo darán, pero quiero que esperes y lo veas, quiero que estéis orgullosas de mí y que sonriáis cuando me recordéis…

Pero si te sientes bien, qué más da que sea perfecto, la vida es un fluir de incorrecciones, un directo. Un fallo es avanzar hacia delante, una caída es un instante de ver que hay que dejar correr el tiempo.  Porque si te sientes bien, qué más da que sea perfecto, aprende a convivir con ello y disfruta del momento.